Cumbre de Durban de Cambio Climático

Nos encontramos en diciembre del año 2011, el tercer año consecutivo en que el mundo se reúne para encontrar una vía que le permita lograr el objetivo de reducir en un 20% las emisiones anuales de carbono. La Conferencia de Durban podría convertirse en el espacio multilateral para tomar las decisiones más importantes, aún más cuando el planeta cada vez se acerca al punto de no retorno y una medida que comprometa a todos los seres humanos que habitamos la Tierra, es necesaria.

Sin embargo, debatir sobre el cambio climático y sus efectos, encontrando soluciones verdaderamente efectivas y eficaces, que no compliquen el desarrollo y la calidad de vida de los individuos más necesitados, no es tarea fácil. Las consideraciones políticas y económicas que los Estados deben tomar al aceptar un acuerdo, se hacen cada vez más exigentes, en momentos donde todavía se sienten las secuelas de la crisis económica mundial y en un sistema internacional en transición, desde el final de la Guerra Fría, cuyas desigualdades se convierten en obstáculos cada vez más grandes en la discusión.

En Durban se podría firmar un acuerdo que dé un giro al sistema económico global y es tarea de ustedes delegados, representar con firmeza la política exterior de sus naciones, hallando el equilibrio entre lo político, lo económico y lo técnico en materia ambiental, teniendo en cuenta las posibles consecuencias que sus propuestas podrían traerle al mundo.

Es un honor fungir como Presidente de la Conferencia de Durban del Modelo Venezolano de Naciones Unidas Internacional, en su Novena Edición del año 2011; junto a Jet Vargas y Jesús Villamizar, con quienes conformaré la Mesa Directiva, esperando encontrar respuestas a la famosa interrogante de Jean Jacques Rousseau, “¿Quién puede ser tan tonto para tomarse el trabajo de cultivar un campo, si éste estuviese expuesto al primer aventurero que quisiera alzarse con la cosecha?”.